El sistema nervioso es la red de comunicación más importante del cuerpo humano. Su función es recibir información del entorno y del propio organismo, procesarla y coordinar respuestas que nos permiten movernos, pensar, sentir, respirar, mantener el equilibrio y adaptarnos a los cambios que ocurren a cada instante.
Cada pensamiento, emoción, movimiento y sensación que experimentamos depende del funcionamiento de este complejo sistema. Desde el simple acto de retirar la mano de una superficie caliente hasta recordar un momento especial o regular los latidos del corazón, el sistema nervioso trabaja de forma continua, incluso mientras dormimos.
Comprender cómo funciona nos ayuda a entender por qué el estrés, el descanso, la alimentación, el ejercicio y hábitos como la meditación pueden influir en nuestra salud física y emocional.
El sistema nervioso se divide en dos grandes partes:
Está formado por el cerebro y la médula espinal.
El cerebro actúa como el centro de control del organismo. Allí se procesan los pensamientos, las emociones, los recuerdos, el aprendizaje y la toma de decisiones.
La médula espinal funciona como una gran vía de comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, transmitiendo información en ambas direcciones.
Está compuesto por millones de nervios que se distribuyen por todo el organismo.
Estos nervios conectan el cerebro y la médula espinal con músculos, órganos, piel y otras estructuras, permitiendo que la información viaje constantemente entre el cuerpo y el sistema nervioso central.
Gracias a esta red podemos sentir el frío, mover un brazo, percibir un aroma o reaccionar rápidamente ante una situación inesperada.
Aunque no seamos conscientes de ello, el sistema nervioso nunca deja de trabajar.
Mientras leemos estas palabras está regulando funciones esenciales como:
La respiración.
Los latidos del corazón.
La presión arterial.
La digestión.
El equilibrio.
La temperatura corporal.
Los movimientos oculares.
El procesamiento de la información visual y auditiva.
Todo esto ocurre automáticamente gracias a una compleja comunicación entre el cerebro, la médula espinal y los nervios distribuidos por el cuerpo.
La unidad básica del sistema nervioso es la neurona.
El cerebro humano contiene aproximadamente 86 mil millones de neuronas, capaces de comunicarse entre sí mediante impulsos eléctricos y señales químicas.
Estas conexiones permiten que podamos aprender nuevas habilidades, formar recuerdos, experimentar emociones y adaptarnos a nuevas experiencias.
La comunicación entre neuronas ocurre en estructuras llamadas sinapsis, donde intervienen sustancias conocidas como neurotransmisores.
Durante muchos años se creyó que el sistema nervioso era prácticamente inmutable después de la infancia.
Hoy sabemos que esto no es cierto.
Gracias a un proceso llamado neuroplasticidad, el cerebro puede reorganizar sus conexiones y adaptarse a nuevas experiencias durante toda la vida.
Aprender un idioma, practicar un instrumento musical, hacer ejercicio físico, dormir bien o desarrollar hábitos saludables son actividades que pueden favorecer estos procesos de adaptación.
El funcionamiento del sistema nervioso influye prácticamente en todos los aspectos de nuestra salud.
Cuando se encuentra sometido a estrés constante durante largos períodos, puede afectar el descanso, la concentración, el estado de ánimo y la forma en que el organismo responde a diferentes situaciones.
Por el contrario, hábitos como dormir lo suficiente, realizar actividad física regularmente, mantener una alimentación equilibrada, cultivar relaciones saludables y practicar técnicas de relajación pueden contribuir a un mejor funcionamiento del sistema nervioso y al bienestar general.
El sistema nervioso es la red de comunicación que coordina todas las funciones del organismo.
Está formado por el cerebro, la médula espinal y millones de nervios que trabajan de manera continua para procesar información, controlar los movimientos, regular funciones automáticas y permitirnos interactuar con el mundo que nos rodea.
Comprender su funcionamiento es el primer paso para adoptar hábitos que favorezcan una mejor salud física y mental.
El sistema nervioso coordina prácticamente todas las funciones del cuerpo.
Está formado por el sistema nervioso central y el sistema nervioso periférico.
Las neuronas transmiten información mediante impulsos eléctricos y señales químicas.
El cerebro conserva la capacidad de adaptarse gracias a la neuroplasticidad.
Los hábitos diarios pueden influir en el funcionamiento del sistema nervioso.
Sistema nervioso simpático.
Sistema nervioso parasimpático.
¿Qué es el nervio vago?
Cómo regular el sistema nervioso.
Estrés y sistema nervioso.
Neurotransmisores: los mensajeros del cerebro.
El sistema nervioso es uno de los sistemas más complejos del cuerpo humano. En los siguientes artículos descubrirás cómo funciona el sistema nervioso simpático y parasimpático, el papel del nervio vago, la influencia del estrés sobre el organismo y las estrategias respaldadas por la evidencia científica para favorecer un mejor equilibrio físico y emocional.
National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Brain Basics.
Society for Neuroscience. Brain Facts.
National Institute of Mental Health (NIMH). The Brain.
Purves D, et al. Neuroscience. Oxford University Press.
Kandel ER, Koester JD, Mack SH, Siegelbaum SA. Principles of Neural Science. McGraw-Hill.
Última actualización: Julio de 2026