El nervio vago es el nervio craneal más largo y uno de los más importantes del cuerpo humano. Forma parte del sistema nervioso parasimpático y desempeña un papel fundamental en la comunicación entre el cerebro y numerosos órganos, como el corazón, los pulmones y gran parte del sistema digestivo.
Su nombre proviene del latín vagus, que significa "errante", ya que recorre una extensa parte del organismo conectando diferentes sistemas. Gracias a esta red de comunicación, el nervio vago participa en la regulación de funciones esenciales que ocurren de manera automática, sin que tengamos que pensar en ellas.
En los últimos años, el nervio vago ha despertado un gran interés en la investigación científica debido a su relación con la regulación del estrés, la recuperación del organismo y el equilibrio del sistema nervioso.
El nervio vago es el nervio craneal más largo y uno de los más importantes del cuerpo humano. Forma parte del sistema nervioso parasimpático y desempeña un papel fundamental en la comunicación entre el cerebro y numerosos órganos, como el corazón, los pulmones y gran parte del sistema digestivo.
Su nombre proviene del latín vagus, que significa "errante", ya que recorre una extensa parte del organismo conectando diferentes sistemas. Gracias a esta red de comunicación, el nervio vago participa en la regulación de funciones esenciales que ocurren de manera automática, sin que tengamos que pensar en ellas.
En los últimos años, el nervio vago ha despertado un gran interés en la investigación científica debido a su relación con la regulación del estrés, la recuperación del organismo y el equilibrio del sistema nervioso.
El nervio vago ayuda a mantener el equilibrio del organismo al transmitir información constantemente entre el cerebro y diferentes órganos.
Entre sus funciones más importantes se encuentran:
Regular la frecuencia cardíaca.
Participar en el control de la respiración.
Favorecer la digestión.
Contribuir a la deglución.
Participar en la respuesta inflamatoria del organismo.
Transmitir información entre el intestino y el cerebro.
Esta comunicación ocurre de forma continua y permite que el cuerpo adapte muchas de sus funciones según las necesidades del momento.
El nervio vago es uno de los principales componentes del sistema nervioso parasimpático.
Cuando este sistema predomina, el organismo favorece procesos relacionados con el descanso, la digestión y la recuperación.
Por ejemplo, después de una comida o durante un momento de relajación, el nervio vago contribuye a disminuir la frecuencia cardíaca, favorecer la digestión y promover un estado de mayor calma.
No actúa solo, sino como parte de una compleja red que trabaja constantemente para mantener el equilibrio interno del cuerpo.
En investigación suele utilizarse el término tono vagal para describir la capacidad del nervio vago para participar en la regulación del sistema nervioso y del corazón.
Un mayor tono vagal suele asociarse con una mejor capacidad del organismo para adaptarse a diferentes situaciones y recuperarse después del estrés.
Uno de los indicadores que los investigadores utilizan para estudiar esta función es la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), una medida que refleja cómo varía el tiempo entre un latido y otro.
Es importante señalar que el tono vagal es un concepto fisiológico complejo y no puede evaluarse únicamente por cómo se siente una persona.
En internet es frecuente encontrar afirmaciones que prometen "activar" o "estimular" el nervio vago de manera inmediata.
La evidencia científica sugiere una visión más prudente.
Más que activar un interruptor, ciertos hábitos pueden favorecer una mejor regulación del sistema nervioso y contribuir al funcionamiento del sistema parasimpático.
Entre ellos destacan:
Respirar lentamente y de forma controlada.
Practicar meditación o mindfulness.
Dormir lo suficiente.
Realizar actividad física con regularidad.
Mantener relaciones sociales saludables.
Reducir el estrés crónico cuando sea posible.
Estos hábitos benefician al organismo en su conjunto y no deben entenderse como una forma de "activar" el nervio vago de manera aislada.
El nervio vago participa en procesos relacionados con el bienestar físico y emocional.
Comprender su función permite entender mejor cómo el cerebro y el cuerpo trabajan de forma coordinada para mantener el equilibrio.
Aunque todavía quedan muchos aspectos por investigar, la evidencia actual muestra que el funcionamiento del sistema nervioso depende del equilibrio entre múltiples mecanismos, y el nervio vago es una pieza importante dentro de ese sistema.
El nervio vago es uno de los principales canales de comunicación entre el cerebro y numerosos órganos del cuerpo.
Forma parte del sistema nervioso parasimpático y participa en funciones como la regulación del ritmo cardíaco, la respiración, la digestión y la recuperación del organismo.
Adoptar hábitos saludables puede favorecer una mejor regulación del sistema nervioso y contribuir al bienestar general.
El nervio vago es el nervio craneal más largo del cuerpo.
Forma parte del sistema nervioso parasimpático.
Participa en la regulación del corazón, los pulmones y el sistema digestivo.
El tono vagal se estudia como un indicador de la regulación del sistema nervioso.
Hábitos saludables pueden favorecer un mejor equilibrio del organismo.
¿Qué es el sistema nervioso?
Sistema nervioso simpático.
Sistema nervioso parasimpático.
Cómo regular el sistema nervioso.
Estrés y sistema nervioso.
Neurotransmisores: los mensajeros del cerebro.
El nervio vago es solo una parte del complejo sistema que regula nuestro organismo. En los siguientes artículos descubrirás cómo el estrés influye sobre el sistema nervioso y qué estrategias respaldadas por la evidencia científica pueden favorecer una mejor regulación física y emocional.
National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS). Brain Basics.
Porges SW. The Polyvagal Theory.
Thayer JF, Lane RD. The role of vagal function in the risk for cardiovascular disease and mortality.
Society for Neuroscience. Brain Facts.
National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH). Mindfulness and Meditation.
Última actualización: Julio de 2026